La ministra de igualdad, Bibiana Aido, el exponente más claro de lo que significa ir “a hacerse la foto”.
Seguida de cerca por Camen Chacón, encantada de haberse conocido.

Lo de Bibiana es de cuento de terror, no contenta con ir de sobrada nada más arrancar la nueva legistatura y demostrarnos a todos su fanático feminismo radical y su prepotencia e incultura ahora se va (o la van) paseando por todos los saraos en los que se atisbe un mínimo tufillo a feminismo.

Partimos de la base de que su ministerio es una solemne majadería que cuesta la friolera de 48 millones de euros que mejor estarían invertidos en otra cosa (por ejemplo la ley de dependencia sigue sin fondos).

No he entendido yo nunca muy bien el cometido de este ministerio (similar a la consejería de la mujer de la CAM), por lo que ha hecho hasta el momento parece el ministerío hostigador del varón, culpable de todos los males del planeta.

Dejemos de lado por hoy el fanatismo feminista de Aido y de Pajín para centrarnos en la inutilidad y ganas de de posar de la elementa.

Aido con los expertos del aborto.

Aquí la vemos en una comisión de esas en las que se pagan muchas dietas y se trabaja más bien poco, se junta a unos supuestos expertos para hablar del sexo de los ángeles y tras un mar de meses mamando de los impuestos de todos nos iluminan con su inmensa sabiduría.

Aído, experta en hacer el idiota nos pone su mejor sonrisa para nunca mejor dicho “la foto”. Me pregunto yo que pinta el ministerio de igualdan en la reforma de la ley del aborto (con la que estoy a priori de acuerdo), no creo yo que este ministerío tenga competencias ni en las leyes, ni en medicina. Yo me pregunto que favores se le deben a esta paleta, ZP sabrá.

Aido, ministra de todo

Aquí la vemos figurando junto a la vicepresidenta y a Camen Chacón, por cierto, esta última eligió como asesora a…… una capitana, como somos más feministas que nadie vamos a hacernos notar y poner mujeres a dedo en todos los cargos, el hombre está proscrito. Si no ha puesto mujeres en la cúpula militar es debido a que una sargento o una teniente hubiesen cantado mucho.

De todos modos, al grano, ¿qué pinta la chacha de igualdad en esto?, que alguien me lo explique, estrellita de oro al que sepa justificarlo.

Un ciudadano cansado el feminismo fanático y de las ministras florero.